La Biblioteca Popular Albino Capponi fue fundada en 1902 por uno de los tantos inmigrantes italianos que poblaron el suelo argentino. Nació como anexa al partido socialista, pero hoy funciona en lo que fuera un templo masónico. Con más de un siglo de existencia pasó de ser, como muchas de las bibliotecas populares del país, un ámbito exclusivamente masculino a un espacio gestionado e impulsado casi totalmente por mujeres.