Continuando con el largo camino de recuperación del proyecto educativo, cultural y popular de La Vigil, en la entidad rosarina se cocinó, para celebrar el 9 de julio, un gran locro (tradicional), un locro vegano (para abarcar a más personas) y empanadas. A precios populares y organizado junto al Galpón Tablada, la biblioteca popular estableció el retiro de las porciones según un protocolo sanitario acorde a estos tiempos.